Llegar a ser Hijas de la Divina Providencia

“La vida pone tantos interrogantes, pero hay uno al cual hay que dar respuesta: ¿qué sentido tiene vivir y qué nos espera después de la muerte? Es una pregunta que da sentido a toda existencia. Algunos de vuestros coetáneos puede ser que no se lo plantean más: viven el presente como el todo de la vida. Se abandonan pasivamente a la realidad como si fuera un sueño destinado a desvanecerse, antes  que usar  los valores y los grandes ideales  que llegan a ser siempre más realidad.Abrir la puerta a Cristo Salvador significa volver a proyectar la vida apuntando en alto. No se contenten con experiencias banales, no den crédito a quienes los proponen. Tengan confianza en la vida y abran el corazón a Cristo, Vida que vence la muerte! Jesús resucitado se hace nuestra comida en la Eucaristía y nos introduce desde ahora en la vida inmortal, suministrándonos la garantía de poder un día realizarla en plenitud y para siempre. De esta certeza nos viene el coraje de afrontar cada dificultad y hacer de la existencia un don sin reserva para Dios y el prójimo.Es esta una aventura extraordinaria; que no podemos llevarla a término solos. Por esto Jesús ha querido la Iglesia, cuerpo místico y pueblo de la Nueva Alianza”. (Juan Pablo II, Carta a los jóvenes).

Talvez estos interrogantes son también los tuyos que te acompañan en estos meses o en estos años. Te abro nuestra puerta para que tú puedas conocer un nuevo modo de gastar la vida “mirando en alto”.

¿Quienes son las Hijas de la Divina Providencia?

Es una Congregación surgida en Roma hacia fines del Siglo XIX bajo la guía de un padre Barnabita, P. Manini, para ayudar niños y jóvenes en dificultad, para desempeñar el ministerio de educación y preparación a la vida.

¿Cómo se puede llegar a ser una Hija de la Divina Providencia?

Hay un camino previo de conocimiento de sí, de verificación del propio crecimiento espiritual en un contexto que permite conocer mejor nuestra Familia Religiosa. En concreto comporta encuentro con nuestra comunidad y con las hermanas que trabajan en el ámbito vocacional y compartir algunas experiencias significativas (en Italia o en el extranjero). Todo esto con el objetivo de conocernos mejor y de reconocer su propio lugar en la vida.

¿Cómo puedo saber si ésta es mi vocación?

La vocación a la vida religiosa de las Hijas de la Divina Providencia, como cualquier otra vocación, es un don de Dios, pero concretamente se reconoce gracia a diversas mediaciones humanas. la respuesta última es tuya, ningún otro podrá decirlo por ti, así como la última decisión será tuya, porque el Señor nos llama en la libertad.

¿Qué camino formativo se propone?

La joven que se siente llamada por Dios y desea responder, iniciando un camino, se confrontará con un conocimiento y experiencia, por lo menos inicial, de los valores carismáticos y de la espiritualidad de las Hijas de la Divina Providencia. Esta etapa es el período de prenoviciado. Con el noviciado inicia la vida consagrada en la Familia de las Hijas de la Divina Providencia. El objetivo específico de esta etapa es ayudar a la novicia tener un conocimiento mejor de la vocación divina, experimentar el estilo de vida del Instituto, formar mente y corazón según su carisma, en vista de un primer compromiso con la profesión temporánea.

Si quieres confrontarte de manera más profunda, si quieres saber algo más sobre la vida religiosa, puedes contactarnos a la dirección:

Sor Betty Varghese

Hijas de la Divina Providencia,
Comunidad de Acogida,
Via Matteo Bartoli, 255
00143 Roma.

email: bettyvarghese@virgilio.it o fdpaccoglienza@libero.it

 


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